Nunca faltaron promesas
Ni nos sobraba el querer
Pero dejamos que el tiempo
Nos enseñara a perder
No fue una puerta cerrada
Ni una traición, ni un adió
Fueron silencios pequeños
Haciendo ruido entre los dos
Un día faltó un te extraño
Otro faltó comprender
Y sin darnos cuenta fuimos
Dejando el alma caer
Quién iba a pensar que las alas de una mariposa
Podrían romper la historia más hermosa
Que un luego hablamos, un abrazo que no llegó
Un beso guardado, fueran matando nuestro amor
Quién iba a creer que el final no llegaría de golpe
Sino despacito, como la lluvia sobre el monte
Y hoy que ya no estás, entiendo la cruel ironía
No nos venció la tormenta, nos venció la llovizna de cada día
La costumbre fue borrando lo que juramos cuidar
Y aquello que era importante lo dejamos de mirar
Tus lágrimas escondidas, mis enojos sin razón
Fueron llenando de grietas las paredes del corazón
Si pudiera regresar a aquellos días sencillos
Cambiaría mil orgullos por sentarme a qui un ratito
Porque el amor no se acaba, de una noche a la mañana
Se va muriendo en pedazos cuando el alma no se acompaña
Quién iba a pensar, que las alas de una mariposa
Podrían cambiar nuestra, suerte caprichosa
No faltó cariño, ni nos sobró la pasión
Solo olvidamos que el amor también necesita atención
Y aunque hoy cada quien camina distinto su camino
Te agradezco lo vivido
Aunque no fuera el destino
Porque aprendí demasiado, cuando ya te había perdido
Que los grandes corazones, también mueren por descuidos